León XIV de vuelta en Roma nos recordó en el rezo del Ángelus
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Nos deja el momento vivido para el recuerdo, la memoria, la reflexión.

Cristo, María, el Papa … así resumía San Josemaría el orden de nuestros afectos en la tierra en el plano sobrenatural. Tambien nos enseñó a rezar con estas otras palabras: Omnes com Petro, ad Iesum pero Mariam.
Son frases, pensamientos sueltos, palabras para una reflexión que nos podemos hacer y que en estos días de la visita del Papa León XIV a España se han hecho presente de un modo u otro durante su estancia. Sus mensajes nos han ayudado a Alzar la Mirada a Jesucristo, expresión que más que un lema de un viaje pastoral que incluso causó la creación de un himno que le acompañaba y que habíamos memorizado, nos ha servido para generar un sentimiento de conversión en medio de un mundo que nos ahoga con motivaciones que llevan a encerrarnos cada uno en nosotros mismos sin darnos cuenta que existen los demás.
Hacía falta sin duda que viniera el Papa y nos espabilara. Nos hiciera cerrar por momentos nuestros móviles, ordenadores, tabletas, retirar los cascos de nuestros oídos para mirar, conversar, sonreír, aprender la virtud de la paciencia en las largas, interminables colas de personas que deseaban entrar en el espacio urbano previsto para nosotros según señalaba el QR que se nos había entregado, la compresión ante los agentes de seguridad, el respeto hacia los demás, tomarnos con buen humor algunas contrariedades, y podíamos continuar. Este recuerdo sirve ahora para pensar ¡cuánto aprendi con la visita del Papa! ¡Que estupendos y ruidosos cantos dirigidos a la Santísima Virgen! ¡Cómo la queremos!
El sábado, encuentro con los jóvenes en la Castellana, el recibimiento apoteósico. ¡Esta es la juventud del Papa! Era una realidad viva, presente, en plena calle. Me hizo ilusión encontrarme jóvenes alumnos de bachillerato que llenan ahora las aulas del Colegio La Salle en que estudié en Santiago de Compostela: fantástica continuidad, pensé. También me gustó dar con jóvenes de distintos grupos y movimientos con los que en algún momento mantuve y sigo teniendo una cercanía. Otros, fuera de los espacios previstos pues no había mas hueco, rezaban, cantaban, te saludaban, reían, hablaban, hacían del encuentro que teníamos ocasión para lo que el lema anunciaba: ¡Alzad la mirada!.
Después del saludo dirigido a todos los presentes, a todos los jóvenes de la provincia eclesiástica de Madrid y a los de toda España, León XIV, tras reflexionar sobre la figura de San Juan Crisóstomo, concluye: “aprovecho para deciros, no tengáis miedo jamás de pensar en una vocación a la vida sacerdotal, a la vida religiosa o a otros servicios en la Iglesia”. Nos habló de Santo Tomás de Villanueva, agustino, Pastor de la Iglesia que exhortó tanto a los sacerdotes a su cuidado: a la perseverancia en la oración, en la castidad y la obediencia. Fue también conocido por su ardiente caridad, así nos lo contó. Se refirió también a Santo Toribio de Mogrovejo, español, misionero en Perú, que se caracterizó por su ardiente espíritu evangelizador, ser alma de oración, comprometido por la justicia frente a los abusos y corrupción de su época: modelo de su entrega al pueblo, especialmente a los más pobres.
El encuentro con los Santos como los que proponía a nuestra reflexión bastaba para concebir en uno, espacio a la oración. Pero quedaba una ‘guinda’ la que traía su comentario sobre la importancia del silencio para aprender a estar con Dios en plan de amigo: “porque a veces vamos con audífonos, vamos con la música, vamos con la distracción y no sabemos estar en silencio” puerta de la vida interior y necesario para el propósito y la concreción: como puedo avanzar más y tener vida espiritual. Seguimos con la Vigilia y Adoración al Santísimo.
Al día siguiente vino el gran día del Corpus Christi tan celebrado en la España de nuestros días y de siempre. La llegada del Papa desató el entusiasmo de todos los presentes. El rey de España esperaba ya con su esposa e hijas, su llegada. También estaban otras personas de la familia real y muchas personalidades. Los sacerdotes nos concentramos frente al altar para la concelebración. En la homilía nos dejó León XIV palabras de recuerdo y reflexión: nos pide a la España de hoy y de mañana: “que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy, que nos enseña a arrodillarnos ante Dios y ante el prójimo”. Esta frase rica en contenido me devolvió a las palabras de inicio de la homilía en que habló de las procesiones que en ese día se celebrarían en nuestra tierra, en la que la fe en la Eucaristía está tan arraigada. “Jesús camina por las calles, atraviesa las plazas, visita nuestros barrios, habita los lugares de nuestra vida cotidiana” esta es la realidad de cada procesión en la que los cristianos engalanamos suelos con flores y balcones con reposteros, tapices y enseñas de la Eucaristía.
Nos recordó con voz viva y clara: “la gracia eucarística nos transforma pero también nos convierte en protagonistas de la transformación de la historia y en signos de esperanza para quienes encontramos”. Bonito sin duda y exhortativo me pareció para llegar a concebir la verdadera memoria histórica para el futuro.
En el Movistar Arena, cuenta mi buen amigo el profesor universitario Barnés Vázquez, desfilaron actores, bailaoras, deportistas, cantantes, profesores y representantes del mundo del trabajo. El Papa abrazó con sus palabras a todas esas personas mostrando que todas estas realidades humanas, expresión de la belleza del espíritu humano, y de la creación, alcanza la salvación de Cristo. El deporte puede ser una escuela de superación y de humildad, el trabajo puede ser digno cuando se realiza para el servicio de una persona, el canto y la danza sacan al hombre de su ensimismamiento e individualidad. El encuentro en su conjunto sirvió para visualizar en la práctica la reciente y primera encíclica papal Magnifica Humanistas.
El encuentro en el Bernabéu con tantos relacionados con las parroquias, “golazo espléndido de la archidiócesis de Madrid” aparece contado ya en esta web junto a otras reflexiones.

El Papa va hacia Barcelona. El video del viaje del Papa acompañando por momentos a los pilotos que le llevan en cabina lo conoce enseguida toda España. José Luis de Prada antiguo del Ateneo, cuenta que la estancia del Papa fue francamente sublime, su presencia y sus palabras les ayudaron -concreta- a reforzar la fe y la esperanza. Se ha puesto de manifiesto que la gente tiene sed de Dios y que el estilo del Señor es sencillo y silencioso. Hay mucha gente buena que no hace ruido y la tenemos al lado, en el día a día, y estos días en las calles. Ha primado siempre la oración: lo primero que ha hecho León XIV en los distintos lugares -Catedral, Montserrat, San Agustín, Sagrada Familia- fue arrodillarse y rezar ante el Santísimo. Las actuaciones, testimonios, música … de gran categoría, acordes a la finalidad que se perseguía. Un viaje sobrenatural, pastoral, apostólico, auténtico … para dar gracias a Dios.

La estancia en Canarias sobrecogió a todos … Manuel Navarro manifiesta con verdadera emoción su estancia y distintos momentos de encuentros. Sus palabras moviendo a cultivar una piedad eucarística como fuente de unidad y solidaridad animaron mucho a todos. Ante todos pero especialmente ante los que alcanzaron tierra y no perdieron su vida en el mar navegando precariamente dice: “cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Espíritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad”. “Cada vida perdida en un naufragio es un fracaso para la familia humana. Existe también un naufragio silencioso después de la llegada, quedar solo en una ciudad sin lengua, sin vínculos, sin trabajo, sin confianza y expuestos a quienes se aprovechan de la vulnerabilidad” palabras que motivan a pensar. “Usted nos mira con cariño y respeto” y el Papa contesta que “el amor de Dios no conoce fronteras”.
Un viaje para no olvidar por mucho tiempo. De nada se puede decir "esto sobra". El Papa nos habló como lo habría hecho el mismo Apóstol Pedro, con la fuerza y energía de quien es Pastor de la Iglesia Universal.
José Ignacio Varela
Director del Ateneo de Teología
