Evangelización de la caridad.
Oporto, 28 junio de 2026.

1. UN SACERDOTE EN SALIDA
El tirón del Sagrario
“Jesús es el `primero y el más grande evangelizador’. En cualquier
forma de evangelización el primado es siempre de Dios, que quiso
llamarnos a colaborar con El e impulsarnos con la fuerza de su
Espíritu.” (EG 12). “Sin momentos detenidos de adoración, de
encuentro orante con la Palabra, de diálogo sincero con el Señor,
las tareas fácilmente se vacían de sentido, nos debilitamos por el
cansancio y las dificultades, y el fervor se apaga.” (EG 262).
Los planes, la resolución de problemas, las dudas, las penas, etc.
Todo se resuelve en el Sagrario (la oración). Ahí todo encaja y se
ordena bien.
Ante el Sagrario se descubre quién lleva todo, quién impulsa todos
y uno aprende a ser discípulo y servidor suyo. Eso da mucha
seguridad, porque sabes que, en el fondo, no haces nada. Todo lo
hace él.
No repetirse
“Al que arriesga, el Señor no lo defrauda” (EG 3)
“El mundo sigue generando nuevas formas de pobreza espiritual y
material que atentan contra la dignidad de las personas. Es por
esto que la Iglesia debe estar siempre vigilante y pronta para
concretar nuevas obras de misericordia y actuar con generosidad y
entusiasmo” (Misericordia et misera, n. 19).
Sólo hay que conservar la fe. Nada más. Hay que ponerlo todo
patas arriba. Hay que cambiarlo todo. La vida del Espíritu renueva
todo. No podemos copiar y pegar. No podemos resignarnos a lo de
siempre. Pensemos en los cursos prematrimoniales.
No tener miedo de innovar y ampliar. O de cortar y suprimir.
Ejemplo Comedor san José. Yo no quería pero Dios puso los
medios.
Pastor, no sólo gestor
El peligro de las gestiones materiales y organizativas, puede
provocar que el espíritu pastoral del sacerdote se disuelva como un
azucarillo en el café. Le llevan tanto tiempo que se termina
justificando, su ausencia de cuidado a las almas.
Estar más tiempo acompañando almas que reparando goteras.
Reuniones de 30 min o 1hora si son muy importantes.
Pescador, no sólo pastor
No basta con sentarse en el confesionario a esperar. Hay que
acercarse a los fieles que vienen al templo. Te presentas a ellos,
les explicas, les invitas. Les felicitas y quedas otro día.
A la que viene a apuntar una misa, hay que confesarla. A las que
vienen a por agua bendita también. Dos samaritanas.
El pescador sabe asumir la cruz y el fracaso aparente: “El
inmediatismo ansioso de estos tiempos hace que los agentes
pastorales no toleren fácilmente lo que signifique alguna
contradicción, un aparente fracaso, una crítica, una cruz.” (EG 82).
Los fracasos son oportunidades para purificar y para renovar los
impulsos y encontrar nuevos cauces. Si no se cometen errores, es
que no se está en búsqueda.
Padre, no sólo pescador
“Un evangelizador no debería tener permanentemente cara de
funeral” (EG 10). “Recibir la Buena Nueva, no a través de
evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos,
sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor
de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de
Cristo. (de Pablo VI, EN 75)” (EG 10).
Con pequeños gestos, hacerles sentir como en casa. Que se sepan
queridos. Que sepan que nos interesamos por sus cosas. La
parroquia ha de ser su hogar donde se saben que aman y les
aman.
2. UNA COMUNIDAD EN SALIDA
Templo abierto y espiritualidad
Todo el día, con una estética cuidada de acogida. Pantalla con
vídeos en la entrada. Cartelería moderna.
Gente disponible para rezar y cuidarlo. Pedirlo y saldrá gente. Así
se forman las Marías del Sagrario.
Grupos parroquiales la mayor parte del tiempo para que haya
gente. No apelotonarlos en las mismas horas. Procurar que haya
cada mañana y cada tarde alguna actividad.
Adoración lo más posible. Atrae a la gente piadosa y a los que
sufren. La gente necesita un sitio donde llorar.
Confesiones explicadas en horario. Muchos pasan y se confiesan
sin planearlo.
Liturgia sagrada.
Hermandades, procesiones, rosario. La devoción de la gente hay
que educarla y alimentarla. No hablo de la religiosidad popular sino
del cultivo de la emotividad cristiana.
La familia en el centro.
Grupos de matrimonios tiran del resto. No sólo se reúnen sino que
coordinan otras actividades. Ellos preparan su propia formación.
preparan actividades catequéticas en Navidad, Semana Santa y
verano.
Importancia del propio COF, aunque sea sencillo: vía educativa,
experiencial y sanadora.
Darle un aire familiar a todo: incluso Cáritas y catequesis. Que no
haya vacíos en el seguimiento familiar: Ángel, despertar religioso,
catequesis, jóvenes, novios, matrimonios, mayores.
Catequesis: formación padres más importante que la de los niños.
Convivencia y retiros de padres. Que participen en las excursiones
niños.
Dar facilidades en horarios (catequesis cinco días a la semana,
bautizar cuando sea) y firmeza en la formación. ¿Quieres un
bautizo o que tu hijo sea cristiano?
Pequeñas comunidades con identidad.
“La reforma de estructuras que exige la conversión pastoral sólo
puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se
vuelvan más misioneras, que la pastoral ordinaria en todas sus
instancias sea más expansiva y abierta, que coloque a los agentes
pastorales en constante actitud de salida y favorezca así la
respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesús convoca a su
amistad.” (EG 27).
Esos diversos grupos, en diferentes días, permiten ofrecer una
amplia variedad de sensibilidades.
Los pequeños grupos cuidan mejor a sus miembros, se esfuerzan
más porque quieren crecer y buscan nuevas personas. Son
discípulos misioneros.
Deben tener una identidad definida: objetivo, medios, etc. Por eso
los movimientos suelen ayudar: camino Neocatecumenal,
Renovación Carismática, Acción Católica, Marías del Sagrario, Vida
Ascendente.
El sacerdote se compromete a pasarse regularmente (formarles,
tomar el pulso) y se compromete a no estar siempre para
permitirles crecer ellos mismos. Peligro de dependencia del cura.
Con dos se puede empezar un grupo (ej. Escuela de la Palabra).
Ejemplo Ángel. Empezamos con tres y ahora son cien. Ahora hay
que darle un impulso para orientarle hacia el futuro. Son
apostólicas porque traen a otras mujeres embarazadas.
Caridad pastoral
EG 200: “Quiero expresar con dolor que la peor discriminación que
sufren los pobres es la falta de atención espiritual. La inmensa
mayoría de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan
a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición,
su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un
camino de crecimiento y de maduración en la fe. La opción
preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una
atención religiosa privilegiada y prioritaria.”
Me traen un pobre y sacamos un santo. Y por el camino le
formamos humanamente.
Los alimentos son el gancho para formarles humanamente y
espiritualmente. Tres capas: material, familiar, espiritual.
Los atendidos por Cáritas, acceden a proyectos formativos con su
carnet y ventajas. Así se rompe con el círculo de la pobreza
sostenible y con la picaresca. Ahora tenemos: Simeón, Ángel, San
José, San Juan y san Pablo.
“No deben quedar dudas ni caben explicaciones que debiliten este
mensaje tan claro. Hoy y siempre, «los pobres son los destinatarios
privilegiados del Evangelio», y la evangelización dirigida
gratuitamente a ellos es signo del Reino que Jesús vino a traer.
Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre
nuestra fe y los pobres. Nunca los dejemos solos.” (EG 48).
José Manuel Horcajo Lucas
Párroco de San Ramón Nonato (Puente de Vallecas)
Profesor Universidad San Dámaso
