Por la evangelización en la ciudad.
Actualizado: 9 ago
Intención de oración del Papa.
Desde el Ateneo nos unimos a esta intención de oración.

Estamos en agosto, es pleno verano, muchas grandes ciudades aparecen con un trafico rodado más reducido. Me pasa esto en Madrid. Voy a decir Misa y al llegar al lugar -mi pequeño templo- encuentro un amplio espacio para aparcar el coche.
En Madrid y otras ciudades se aprovecha para hacer obras en calles y plazas. Se renuevan los jardines que dan un cierto colorido a la ciudad, se ven jardineros no tanto por formación recibida para ello sino por la oportunidad de tener trabajo. Por la tarde, ya tarde, algunos espacios urbanos terrazas de cafés están llenos de una población que sigue teniendo en la capital que sea su lugar de residencia en el verano.
Una población, no pequeña en número de habitantes, sigue tal cual en las calles: son los que pertenecen a un mundo desconocido del que nadie habla; un mundo que vive en el anonimato dentro del conjunto o de la comunidad urbana. Se les ve confundidos, necesitados, con cara de angustia, que nadie les hace caso.
Mi amigo sacerdote José Manuel diría que forman parte de una sociedad que se podría llamar del cuidado. Tú los ves y les puedes asistir, les tiendes la mano, les miras a los ojos como decía Papa Francisco, les das lo que llamamos en nuestro mundo occidental una limosna que les ayuda, quizá, en el momento. José Manuel tiene un comedor social cerca de la parroquia que da solución a muchos de los que se encuentran en una situación así, pero no a todos. Son muchos, muchos, los que viven en soledad y abandono, en la calle, en un rincón de una ciudad.
El Papa León nos invita en este mes de agosto a una oración por los que forman la sociedad del descarte y que descubrimos en las periferias. Extraños para muchos pero nunca para Dios.
Al volver de unas jornadas en Roma en las que Evangelización era uno de los temas de trabajo, encuentro que el Papa León nos habla de evangelizar las calles, de vivir en la práctica lo que hemos de ser, iglesia en salida, capaz de tender la mano en las periferias y dar consuelo en la soledad. ¿Yo qué puedo hacer? “Danos una fe creativa y profunda, pedimos a Dios, que no se quede en palabras (como estas mismas que ahora componen este relato) sino se encarne en gestos sencillos y cercanos”.
Dios es el mismo en la Capilla que enciende una luz fuerte en el alto edificio de negocios en el Madrid de Chamartín, para decir o significar que aquí hay un Sagrario; y en el Sagrario de la humilde parroquia del Puente de Vallecas u otros barrios de gente muy sencilla. El mismo que pone su mirada desde la Capilla privada del Papa en los descartados y sin techo que hacen del suelo de la calle su dormitorio entra las columnas de la gran Columnata de Bernini en plena plaza de Pio XII en el Vaticano.
Es difícil ayudar a esa multitud. Recemos para que las autoridades civiles salgan al paso de esas gentes, y ofrezcamos nuestro voluntariado a ayudar en lo posible y paliar estas situaciones. En la Iglesia hoy no faltan, más bien abundan, grupos de asistencia a los más necesitados: todos podemos colaborar.
Pidamos con el Papa viendo con atención el video adjunto y pensemos, reflexionemos.
Vayamos en nuestra reflexión también a quienes en la ciudad viven en el anonimato propio de la soledad que crea o genera la indiferencia entre el conjunto de la comunidad urbana. Hay quienes se apartan de la comunidad, del somos, quienes se aíslan en su mundo digital y los demás son para ellos extraños. Un fuerte individualismo nos domina. El Papa nos pide evangelizar en todos los lugares. Nos pide que la indiferencia no domine entre nosotros. Que todos podamos hablar con un yo y un tú. Que sepamos conocernos, comunicarnos entre nosotros, sonreír como lo hizo una familia para mi desconocida que en el ámbito urbano cuando me dirigía a la Plaza Mayor nos encontramos y al regresar nos volvimos a encontrar y el padre de aquellos chicos sonrientes dijo: como antes le saludamos y ahora le volvemos a encontrar (yo soy sacerdote) … un gesto de los que dice el Papa que sirve para hacer del encuentro comunidad urbana. El Papa León termina diciendo: Amén.
Ver vídeo del Papa en vídeos de esta web:
José Ignacio Varela
Ateneo de Teología
