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¿Cómo vives la Navidad? Te lanzo un reto

Una buena pregunta para situarnos de cara al tiempo que vamos a vivir, la Navidad. Un tiempo donde recordamos el Nacimiento de Jesús, que el mismo Dios se hace hombre, que la Palabra se hace carne.


Estamos acostumbrados a vivir la Navidad un mes antes: las tiendas preparan sus escaparates, los centros comerciales preparan grandes campañas con miles de ideas para regalar, todas las calles con sus luces navideñas, etc... y llegamos al 25 de diciembre habiendo “vivido” la Navidad y con pocas ganas de seguir pidiendo el “aguinaldo”.


Pero esto sucede porque hay una falta de fondo exigente, es decir, nos quedamos con los adornos, con las luces, con los cantos y los regalos pero...¿dónde queda Dios en todo esto?


Aquel que tiene presente qué es la Navidad y quién es su gran protagonista vive estos días ¡¡A MIL!!, porque sabe que el AMOR ha bajado a la Tierra, que Dios se ha hecho Niño y que, como los pastores, va a ir con prontitud a adorarle y presentarle sus mejores dones. Yo me he propuesto vivir estas Navidades como hicieron los pastores aquella primera navidad y te reto a que tú también intentes vivir la Navidad como ellos lo hicieron.


Para mí, estos hombres fueron unos verdaderos héroes: escucharon la voz de Dios, decidieron confiar en lo que escucharon. Muestra de su confianza y fe es que obedecieron lo que el ángel les indicó y luego compartieron su alegría con los demás. Su actitud y sus hechos son un desafío para todos durante la época de la Navidad. Y es que nosotros mismos podemos ser héroes verdaderos, siguiendo el ejemplo de los pastores.


Unidos a los pastores decimos también nosotros: Vamos a Belén a ver eso que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado (Lc 2,15). Y encontraremos a un Niño acostado en un pesebre, débil y frágil, en la humildad de nuestra condición humana. Ha hecho suya nuestra vida, tal como es, para estar siempre a nuestro lado. En adelante, nuestra propia existencia se convierte en el lugar donde podemos encontrarnos con Él y sentir su bondad, su gracia y su perdón. Al mismo tiempo, los pastores son también los primeros que, después de encontrar a Jesús, se convierten en anunciadores (evangelizadores) de la buena noticia que ellos han recibido y comprobado. Transmiten el conocimiento que les ha venido de lo alto acerca de este Niño y vuelven a su vida de todos los días con el corazón lleno de alegría.


La Biblia dice que después de adorar al niño y contar a María y José lo que les había pasado, salieron a contar a todo el mundo lo que había sucedido. Han comprobado que Dios cumple su palabra. Y así, vuelven a su vida de todos los días con el corazón lleno de alegría, confirmados en la esperanza.


Ojalá que todos vosotros que leéis este artículo y yo, podamos vivir estas navidades con la alegría de que Dios está entre nosotros, viviendo nuestra vida cotidiana con el corazón gozoso y en la que cada una de nuestras obras, de nuestras palabras, gestos, encuentros muestren que somos testigos del amor, sabedores de que

Dios siempre cumple su palabra. Y como los pastores, una vez que hemos vivido estas navidades ADORANDO, volvamos a nuestra vida ordinaria con el corazón lleno de alegría y contando lo que hemos visto y oído que no es otra que un Dios que se hace Niño porque está loco de amor por mí.


Chistopher Cuevas García

Estudiante universitario. Universidad de Castilla-La Mancha.

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